buscar

BALL PAGÈS, DANZA Y TRADICIÓN


IMPORTANT INFORMATION

Esta danza ibicenca resulta tan diferente a otras tradiciones mediterráneas, incluyendo las islas mayores del archipiélago balear, que parece transmitir pinceladas inalteradas de la Ibiza de hace cientos o tal vez miles de años

El ball pagès (baile tradicional ibicenco) es una danza primitiva, en la que el hombre invita a bailar a la mujer con un golpe fuerte de castañuelas. Los bailarines van ataviados con vistosos trajes y joyas tradicionales, llamadas emprendadas. Esta danza ibicenca resulta tan diferente a otras tradiciones mediterráneas, incluyendo las islas mayores del archipiélago balear, que parece transmitir pinceladas inalteradas de la Ibiza de hace cientos o tal vez miles de años. Y es que el ball pagès es mucho más que una hermosa manifestación de la cultura, la tradición y el folclore popular ibicenco; es una reliquia de antiguas danzas rituales. El ball pagès se compone de diversas danzas, pero los bailes más importantes son fundamentalmente tres: Sa Curta, Sa Llarga y Ses Dotze Rodades. La fiesta comenzaba con Sa Curta (La corta), bailada por el propietario del pozo, el heredero de la casa o los suegros de la novia, según el evento, de esa manera daban paso a los otros bailadores para continuar el baile. Dura poco tiempo, el ritmo de la música y los pasos son bastante lentos y, por eso, Sa Curta es la más adecuada para personas mayores, aunque cualquiera puede bailarla. Seguidamente, se baila Sa Llarga (La Larga), en la que el bailador elige a la chica con un toque de castañuela, la música dura más tiempo y su ritmo es mas rápido, de esa manera los jóvenes demuestren su fuerza; al acabar el baile, el chico se arrodilla frente a la dama disculpando su osadía. Ella le corresponde con una pequeña reverencia. Por último llega el baile más importante: Ses Dotze Rodades (Las Doce Vueltas). Es el baile mas importante y seguramente el mas bonito que hay en Ibiza, una ceremonia nupcial y con ella culmina la fiesta o el evento, las nueve parejas de novios salen al mismo tiempo, al contrario de los otros bailes que siempre elige el chico su pareja, los chicos hacen una serie de círculos, luego la pareja se separa y se encuentran de nuevo en el centro, a partir de la sexta vuelta, las chicas enseñan sus anillos ( 24 anillos por chica), era regalo del novio. Todo acaba con cada novio arrodillado frente a su novia y ella haciendo una reverencia. Con todo, muchos investigadores relacionan el origen de las antiguas danzas ibicencas con la Luna, y se basan en los movimientos de la mujer en Sa Llarga o Sa Curta. Y es que, entre los grandes saltos del danzante varón, la mujer está de frente (luna llena). De golpe, gira noventa grados, enseñando la mitad de su figura (cuarto menguante). Al igual que la luna en el cielo, la mujer va describiendo una curva con la peculiaridad de que jamás vuelve la espalda al ballador (Ni tampoco éste le da nunca la espalda a ella). Además, en el baile de Ses Dotze Rodades (las doce vueltas), se representan esas mismas doce vueltas que la Luna da alrededor de la Tierra en el transcurso de un año. Este baile, típico de boda, a veces se baila con sólo nueve “rodades”, otra alusión a la luna y a la fertilidad femenina, pues son nueve los meses lunares necesarios para la gestación de un ser humano.